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Una vez que has tomado la decisión de tener una práctica de yoga y después de que has tenido sesiones personalizadas conmigo, yo recomiendo muchísimo desarrollar el hábito de tener una práctica de yoga en casa, y esto significa, que desarrolles la voluntad y asignes el tiempo para lograrlo. Personalmente y también tomando los comentarios de mis alumnas, sé que esta no es tarea fácil porque tiene que ver con hábitos y reservar tiempo para uno mismo parece a veces imposible. Por eso aquí te comparto 5 consejos que puedes comenzar a aplicarlos ya!
1. Asigna un lugar fijo
Yo llevo años con el reto de tener una práctica constante de yoga en casa y uno de mis primeros descubrimiento fué que si preparo un espacio fijo dónde poner mi tapete es mucho más facil para mí tener la disposición mental de hacerlo. Una vez que decidas qué espacio de tu casa usarás, es importante que le pongas intención y la energía necesaria, por ejemplo, que esté limpio y libre de tiliches, tener cerca el tapete, puedes tener una velita, una piedra hermosa o alguna imagen que te inspire. El chiste es que ese espacio energéticamente esté sellado con tu nombre y energía. Algo importante, elige un lugar que no tenga tanto ruido y distracciones.
TIP: Si eres early bird y te levantas a las 6AM nadie podrá distraerte y la energía del día es la más pura y tranquila.
2. Elige un mismo horario
Ya has escuchado, tal vez, que para formar hábitos es recomendado asignarle a la tarea un mismo horario todos los días. Básicamente lo que pasa es que tu mente es infinitamente poderosa y creativa pero necesita estructuras, la mente sana AMA las estructuras. Si tus días son muy diversos puedes asignar por ejemplo un horario en la tarde para lunes y miércoloes y un horario mañanero los martes, jueves y sábados. Aunque no es un horario lineal tu mente puede detectar el patrón semanal a seguir. Otra cosa muy importante es que te analices y te des cuenta si tienes más disposición por las mañanas o por las tardes, eso es personal y no hay un horario mejor. Sólo empieza ya!
TIP: Más vale una práctica diaria de 15 minutos que una a la semana de hora y media.
3. Ponte una meta
Como dice el gato de Cheshire en Alicia en el país de las maravillas, “Si no sabes a dónde quieres ir, no importa mucho a dónde quieres llegar”. Es súper importante que en tu práctica de yoga en casa tengas una clara intención de cuál es tu meta y por qué lo haces. Cuando nos desconectamos de la meta final, la práctica diaria pierde todo sentido porque no estamos visualizando “el big pictures”. Así que este es mi consejo, anótate en tu cuaderno de escritura, agenda o una hoja de papel cuál es la meta mayor por la que estás haciendo yoga y asignando tiempo y esfuerzo diario. Así cuando estés dudosa y desanimada podrás contactar de nuevo con la energía de tu intención.
TIP: Te sugiero hacer un mapa de visión y tenerlo en tu cel, en tu casa y en tu compu como recordatorio de cuál es tu camino y meta a lograr.
4. Auxiliares
Cómprate un buen tapete, en el cual te sientas cómoda y tenga el color que te guste. Si la música te ayuda a concentrarte, ten a la mano tu cel con una lista que puedes preparar. Tal vez antes de comenzar puedes prender un incienso y entrar en el mood. Puedes tener un mapa de visión de tu meta y a dónde quieres llegar y verlo antes de comenzar tu práctica. También encender una vela a la vez que enciendes tu propósito. Si te gustan los altares puedes hacer uno pequeño en el área donde previamente decidiste asignar para tu práctica. Usa la ropa que te sea más cómoda y que más te guste, incluso puede ser la playera vieja que tanto te encanta, al final sabes que nadie más te verá. Todos son detalles super sencillos y creativos que van a darle el giro a tu propósito.
TIP: Si quieres inspiración para comprarte tu tapete de yoga, aquí hay varios con diseños muy originales.
5. Disfrútalo
Si ya tienes la meta, ya aplícate y hazlo con una sonrisa en tu boca. Así es, DIS-FRÚ-TA-LO! Si ya tomaste la decisión de que empezarás con tu práctica de yoga personal entonces calma tu mente de chango, ponte tus leggings, desenrrolla el tapete, prende tu vela, siéntate en postura de meditación o de niño y toma una respiraciones para situarte en el momento presente. Vas a ver que en cuanto empiezas a respirar y a mover el cuerpo tu mente y emociones se van aligerar y serán tu aliados para terminar tu práctica con un ¡gracias! para ti misma.
TIP: Antes de entrar de lleno a las posturas, comienza con unos minutos reconociendo cómo te encuentras antes de empezar la práctica y al final has el mismo análisis. Te darás cuenta de que al final te sentirás mucho mejor.