fbpx

« SERIE – TU CUERPO HABLA »

Cada uno de nosotros tenemos una energía propia desde que nacimos. Somos energía y la parte o el cuerpo de energía más denso que tenemos es nuestro cuerpo físico. Para poder llevar a cabo nuestras actividades y responsabilidades diarias es importante tener un nivel de energía bastante basto y sobre todo de fuentes de primera calidad. En el primer artículo de esta serie hablábamos acerca de los órganos sensoriales. La ingesta que primero se nos viene a la mente es la relacionada con la comida pero recuerda que tenemos 5 sentidos de percepción y todos reciben “alimento” de diferente manera. En este artículo estaremos abarcando la energía que entra a través de la comida. Empecemos por el alimento que degustamos y la manera que comemos. En un artículo que leí recientemente sobre el mindfulness y los sentidos se concluyó que el gusto ubica el cuarto lugar de cinco. Esto quiere decir que no es que dejemos de comer sino que no estamos presentes mientras comemos, lo que nos lleva a tomar malas decisiones respecto a cuál es el alimento más adecuado para nuestro cuerpo y el que le proveerá un mayor aporte de energía. También pasamos desapercibidas las señales que el cuerpo nos manda acerca de en qué cantidades necesitamos comer o qué horas del día son las más adecuadas para que nuestro estomago tenga la energía necesaria para desdoblar los alimentos. Cuando traemos total conciencia a nuestro cuerpo, podemos proveerle lo que necesita. Intenta esto para traer presencia a la hora de comer: Tu primer alimento El mejor desayuno de mayor aporte de energía para tu cuerpo no es un café y salir corriendo con un pan en la boca mientras manejas. Para que puedas rendir y estar concentrado en las primeras horas del día es necesario que comas alimentos que estén vivos y tengan un aparte balanceado de vitaminas, minerales, proteínas, antioxidantes y grasas sanas. Si no tienes tiempo para hacerte un desayuno balanceado en forma, por lo menos intenta probar con jugos verdes o batidos que te darán la energía por lo menos para las 2 primeras horas de la mañana. Escucha tu cuerpo Haz una pausa durante la mañana y antes del medio día. Respira y concéntrate en las sensaciones físicas en el estómago. Intenta ubicar en una escala del 1 al 5 la sensación de hambre. Ahora intenta medir del 1 al 5 las sensaciones físicas en tu cuerpo que te dicen si tienes energía suficiente para continuar o vas a necesitar tomar tu lunch a buena hora. El hecho de que sepas identificar y distinguir las sensaciones de tu estómago así como de la reserva de energía en tu cuerpo es fundamental para que tengas una buena relación con tu comida. Muchas veces el estímulo de “hambre” en el estómago proviene de un “hambre” con raíz psicológica. Por ejemplo, puedes tener hambre de dulzura en tu vida, que se te antoje un apapacho y por eso sentir predisposición a elegir alimentos dulces. Así que ahora sabes que además de las sensaciones físicas de hambre, también las hay psicológicas. Si te interesa ahondar en el tema, puedes leer este libro de Deepak Chopra ¿De qué tienes hambre?  Come de 12:30 a 2:00 PM de acuerdo a tu hambre Ahora que ya hiciste contacto con tu cuerpo y tu estómago y sabes lo hambriento o necesitado de energía que estás podrás comer con mayor conciencia y elegir qué comer y en qué cantidad sintonizando con lo que realmente tu cuerpo necesita. La mejor hora para comer tu lunch es de 12:30 a 2:00 PM porque es cuando tu fuego digestivo (agni) es más poderoso y no tendrás ningún problema en digerir tu comida y evitarás sentirte muy pesado y aletargado en las tardes. Intenta compartir tu hora de comida acompañado de personas con las que puedas pasar un rato placentero. Come despacio, saborea lo que estás comiendo, mastica lo suficiente, distingue los sabores, agradece el alimento y disfrútalo. Si no lo estás disfrutando, no te lo comas Recuerda que entre más vivo esté el alimento (entre más natural sea) tendrá mayor aporte nutricional y de energía pránica. Los alimentos enlatados, calentados en microondas y abundantes en carbohidratos son alimentos que no te aportan energía y sólo te harán sentir pesado, en ayurveda se les llama alimentos tamásicos. La sobras de comida o comida que tiene mucho tiempo refrigerada tampoco es muy recomendable. Algo importante que nos dice el Ayurveda es que utilices todos tus sentidos a la hora de comer. Huele tu comida, si tiene un buen olor de seguro sabrá buena. También tiene que ser agradable a la vista así que si tú te cocinas invierte tiempo en dar una buena presentación a tu platillo, puede ser usando un plato que te guste, acomodando los alimentos de manera organizada y estética y hasta decorarlo un poco.  Si tu plato tiene comida “viva” como vegetales y verduras será muy fácil que luzca bonito. Por último lo más recomendable es que evites tomar líquidos mientras comes, al menos lo más que puedas. Lo ideal es esperar una media hora después de comer por lo menos, de esta manera tu fuego digestivo tendrá el aporte de energía necesario para sintetizar los alimentos y hacerte sentir bien después de la digestión.