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¿Intentas meditar y no lo logras? Este post es para ti. Muchos de mis alumnos y amigos me preguntan cómo pueden empezar a meditar. Cómo evitar distraerse y como lidiar con la incomodidad del silencio.

¿Por qué no logro Meditar?

Hay muchas expectativas alrededor de la meditación. Lo primero que debes saber es que la meditación no es un resultado sino una experiencia. Y como cualquier habilidad requiere práctica y saber cómo superar las limitaciones.

Aquí te comparto los errores más comunes que te dejan siempre con la sensación de que tu meditación no fue tan satisfactoria como tus expectativas.

1- MEDITAR CUANDO TE SIENTES ESTRESADO

Antes de sentarte a meditar, es necesario que prepares tu cuerpo y tu mente. Cuando estás estresado y tu cuerpo está tenso, dificilmente podrás meditar. Primero necesitas hacer varias respiraciones profundas, estirar tu cuerpo, hidratarte y ponerte ropa cómoda.

El error existe en creer que la meditación te va a hacer entrar directa y rápidamente en una experiencia de relajación y eso no es verdad. Primero debemos atender nuestro estrés mental y buscar maneras de relajar el cuerpo. La práctica de posturas de yoga o algo de ejercicio físico por ejemplo, es la preparación perfecta para meditar.

Antes de meditar, estira tu cuerpo y tómate unas respiraciones profundas.

¿Recuerdas el artículo anterior en el que hablamos del camino de la meditación y el yoga? Ahí te mostré que meditar requiere una serie de pasos previos para hacer una transición. Uno no se sienta y al minuto siguiente está meditando, bueno, por lo menos las personas normales como nosotros no podemos, necesitamos prepararnos.

Lo primero que que te recomiendo es hacer contacto con tu cuerpo físico e ir bajando el estrés con cosas sencillas como por ejemplo:

  • Tomarte un vaso de agua para hidratar tu cerebro y tu cuerpo.

  • Hacer por lo menos 10 respiración profundas.

  • Estirar tu cuerpo, mover tu cabeza y cadera en círculos.

  • Cambiarte de ropa por una más cómoda y menos apretada.

  • Lavarte la cara.

  • Preguntarte qué factores generan tu estado de estrés en el momento presente.

2 – MEDITAR CUANDO TIENES UN DOLOR FÍSICO

Si bien la meditación es usada como una herramienta para lidiar con el dolor, cuando eres principiante necesitas empezar sintiéndote cómodo y bien en tu cuerpo. El dolor físico tratado con meditación es una herramienta poderosa, sin embargo requiere que ya tengas una práctica de meditación y respiración más desarrollada.

Si sientes algún dolor y quieres meditar pregúntate primero dónde está exactamente la molestia e intenta averiguar qué lo está generado.

La introspección y hacernos preguntas a nosotros mismos nos permite saber escuchar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros pensamientos internos. Mi sugerencia es que siempre que sientas dolor te sientes en silencio unos minutos y hagas reflexión de dónde proviene el dolor.

3- MEDITAR CON APEGO

Como lo mencionaba en el prmier párrafo de este post. La meditación es una experiencia,no un resultado. No es que una diga, “Ah! Ya medité y ahora obtengo paz o bienestar”. Meditar es una experiencia que puede ser diferente cada día e incluso diferente para cada persona. No hay una fórmula exacta la cual seguir para lograr un resultado exacto.

Meditar es llevar tu atención hacia tu interior, observar, dejarte ir, expandirte. Conectar con tu ser elevado y con el todo. Estar presente y abierto a la experiencia.

Cuando meditas para conseguir un objetivo te aseguro que vas a quedar defraudado. Es por eso que meditar con apego es un error que debes evitar. La meditación te irá hablando de maneras distintas cada día. Te irá mostrando diferentes partes de ti. Sé receptivo, poner tu mente chango a descansar, abrirte a la experiencia y dejar que ésta te muestre caminos y cosas nuevas.

4- MEDITAR CON TU TELÉFONO MÓVIL A UN LADO

Siento decirlo pero una recomendación muy importante que hago a mis alumnos es, ¡deja tu teléfono móvil lejos de ti y sin sonido! Desconecta tus datos de internet, apágalo! Yo sé que puedes sentir que te estoy diciendo que te cortes un brazo pero asúmelo, tu teléfono no es parte de ti. La razón por la que te doy este consejo es porque el teléfono o los dispositivos electrónicos pueden ser el principal distractor de tu mente.

Cuando no tienes control de tus sentidos no puedes concentrarte y sin concentración no se puede evolucionar hacia la meditación.

Te invito a que te observes un día entero y cuentes el número de veces que tomas el celular para ver algo, para contestar, para distraerte. De verdad te pido que hagas la cuenta. Vas a descubrir que el teléfono sólo está inundándote a cada segundo la cabeza y el sistema nervioso de estímulos que no necesitas.

En serio, no los necesitas. Y lo mismo aplica con cualquier aparato electrónico. Estar anclado y siempre conectado a los aparatos electrónicos te priva de la capacidad de desarrollar tu atención.

5- TE FRUSTRAS PORQUE TE DISTRAES

No sólo el teléfono móvil y los aparatos electrónicos nos distraen con gran facilidad. También lo pueden ser la lista mental de pendientes que traes en la cabeza, sentir hambre, tener calor, el vecino y su música espantosa, el olor de la cena que están cocinando, la pierna que te duele por caminar tanto, la sequedad en la boca.

El consejo es que no te frustres por distraerte porque si te culpas o te sientes mal y fracasado no podrás seguir haciendo avances en tu práctica de meditación.

¿Cómo resuelves los distractores?

Obsérvalos... y déjalos ir.

No te claves en los estímulos que reciben tus sentidos y tu mente. Sólo obsérvalos y no los pienses, no lo juzgues, no te enojes. Sólo déjalos pasar como una nube por el cielo que el aire va arrastrando. Los distractores es tu primer aprendizaje. Es el primer obstáculo que vas a tener que saltar y lo vas a lograr sólo con la práctica constante. Así como lo haces con tu práctica de yoga, hace 4 meses no podías tocar los pies con tus manos y ahora ya estás haciéndolo!